Mostrando entradas con la etiqueta naturaleza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta naturaleza. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de noviembre de 2010

eduardo nogareda

.
.
.
.
.
.
GOLONDRINA
.
subida al madero del silencio
la golondrina llama
.
el solitario lee ese acto natural
y piensa en colores
.
la golondrina no se sabe sabida
.
-----------------------------------------
.
NIÑOS SOLOS EN LAS SILLAS
.
mira
todo se cubre de flores grises
la tierra sube desnuda hacia el cielo
la goma que rueda
sobre la calle mojada de lluvia
suena como la palabra afónica
de una persona desesperada
hay linternas que buscan como perros
y hay por todas partes niños solos
niños solos en las sillas
.
la noche está hecha una vieja huraña
no se ve el nombre de nadie
en la niebla de las esquinas
la tierra sube al cielo con los ojos abiertos
hay linternas que buscan como perros
y hay por todas partes niños solos
niños solos en las habitaciones
están en los balcones con las manos cruzadas
se pegan a los cristales
de las ventanas
con las pupilas encendidas
se repliegan detrás de las puertas
con las cejas en alto
.
todo se cubre de flores negras
todo se muere un poco en los portales
en las farolas
en los tejados sin luna
y en tu boca........madre
en tu boca
.
mira
se han detenido las linternas
la tierra sube a un cielo de ojos abiertos
y hay por todas partes niños solos
velando horribles palabras
.
-----------------------------------------
.
AIRE ABIERTO
.
cuando ha dejado de llover
y se adivina un sol distante
del otro lado de los médanos
entre las casas de aguas dulces
aparecen imaginaciones
.
el día se pone
lento de carros y blando de suelos
.
la nostalgia apaga el pucho sobre el balastro
.
con las pestañas cubiertas de polvo
acude un forastero
cuando entra al bar su estatura es de ciprés
cuando sale su mirada es de cangrejo
.
.
Estos tres poemas pertenecen al poemario Hoy el cielo es un paraguas que sostiene un triste (Estuario editora, 2009).
Aparecen por cortesía de Estuario editora.
.

----------------------------
Eduardo Nogareda (1944, Montevideo)
Es poeta, actor, compositor de canciones, cantautor y comunicador radial. Estudió en el Instituto de Profesores Artigas (IPA) y fue docente de esa asignatura. Sus poemarios son: El aire es un gran animal (Editorial Arca, 1986 - MTV), El estruendo de una mosca (Ed. de autor, 1991 - Madrid), Pensando campo (Editorial Artefacto, 2006 - MTV) y Hoy el cielo es un paraguas que sostiene un triste (Estuario editora, 2009 - MTV).

domingo, 13 de junio de 2010

valeria meiller


.
.
.
.
.
Tilos
.
Era el mes de las hojas:
cada diciembre una tila blanca, el olor en las ventanas-
y se acodaban para ver:
una hoja del sueño y en el sueño: una mujer
los hijos de los árboles en un brazo debajo
como un ala.
En el país donde crecían
la tierra estaba húmeda, la lluvia
se contaba en la lengua, en la palma de la mano.
Flores blancas, principios blancos también:
cuarenta y nueve años al pie de una raíz
que tenía en el fondo las escamas.
Del otro lado estaba el agua- la dársena donde corrían los hombres.
Llegaron en los barcos,
pusieron un pie blanco en la tierra y después:
todo era largas extensiones, largas horas con cartas a caballo-
Querido: te escribo con la última luz, cuando esta carta llegue…
Esperaban.
Las horas levaban como la harina blanca
y se hacían pan.
Los años por venir
se celebraban en el trigo, se ponían de noche
al borde de la cama para rezar.
Querido: cuando esta carta llegue será
primavera en la historia de los árboles, tendremos
palo a pique las piernas
formando el corral de la familia:
una piedra de clemencia para el tiempo,
las batallas blancas de la leche,
la corteza roída por amor a la tierra.
Ella dijo.
El árbol del aroma es el árbol del sueño.
Del suelo subía un perfume ligero
y se miró los pies:
un árbol le brotaba en el arco con una flor blanca
–en el sueño del tilo a ella
le crecían hojas en la axila y la flor en la planta,
caminaba sobre un colchón de flores–.
Una melodía simple
de voz y de piano llegó
con un viento del norte en una lengua extraña
y decía.
… en la frente del viento el tilo
cae sobre su propio pie: el corazón del árbol es un órgano
que no se parte sin el hacha. El corazón del hombre
es un bisel del mundo, una raíz.
El dijo.
El origen en la vereda del campo es fértil: un niño planta,
otro rama pelada y flor
de desnudez todavía. Las hojas que hagan la sombra
van a venir después. En el comienzo:
mundo sencillo de dos partes
árboles perennes los que no pierden las hojas
arboles caducos los que sí.
¿Y los niños?
Suaves:
un pulgar roído de pasarse la lengua.
Ella pensó y no dijo que los niños
de los árboles no tienen, no podrían tener,
raíces
y le salía una hoja
verde oscuro en la cavidad del brazo.
Ahora abría que armar una nueva
taxonomía para los niños:
seguir la curvatura del tronco, del pie, de los niños hirviendo el té
en el agua de su propio cuerpo.
Todavía quedaba por decir:
para los niños colgados de los árboles
hay un borde aserrado con un jardín de huérfanos y la intuición
para beber la rama de los dedos .
¿Dormirán, duermen, los niños de los tilos?
Es el tiempo de la caída de las hojas y todavía falta
el fin de enero, febrero completo y el principio de marzo.
Hace cinco veranos que no llueve.
.
.
----------------------------
Valeria Meiller (1985, Azul)
Poeta nacida en la ciudad de Azul, en el centro de la provincia de Buenos Aires. Cuenta con un único poemario publicado El recreo (El fin de la noche ediciones, 2010)

domingo, 25 de abril de 2010

marcelo goñi

.
.
.
.
.
.
el guardián del infinito*
.
Soy el Dios que cuida el mar; aquel que
procura chocar su cara contra el viento
para sentir libertad.
Guardo en mi memoria recuerdos que
poco tienen que ver con lo material.
Huelo escencias ocres mezcladas con verdes;
miro infinitos, y escucho secretos.
Sentado en la cúspide de la gloria, me
convierto en águila y vuelo hasta henchir
el éter nutriéndome de felicidad.
Cuando vuelvo a tierra, rujo y reino como
hijo de la quinta constelación que soy.
La naturaleza me alimenta para evitar que
alguien corrompa lo azul.
Cuando una capa oscura cubre el sol, la
pincho para que broten pequeños destellos
de luces, y me hagan compañía mientras
me desintegro entre la espuma.
voz del alba canta mi nombre, y emerjo
para treparme nuevamente a la gloria,
y continuar cuidando mi mas preciado tesoro.
.
-----------------------------------------
.
Resurrección*
.
En alabastros de hiel bebemos elixires de lágrimas

y los flagelos llegan al cielo
como gritos de mandrágora.
.
Se bañan en estigias

los dolorosos sentimientos.
Emanan del espíritu
artífices de tormentas.
.
Pero en el último minuto
del eclipse del alma
aparecen por arte providencial
los eones de la aurora.
.
Y cuando mitigamos la ponzoña
al igual que el fantástico Fénix
resurgimos de entre las cenizas
para desaparecer en la tibiez del albor.
.
-----------------------------------------
.
Indómito
.
Las bestias rugen furiosas
disimulando celos por insultos
cuando llevas a lo real
la mixtura de los sueños.
.
La estrella de la mañana
lee el aura en tus ojos,
porque albergas dentro tuyo
un corazón indómito y sempiterno.
.
Vuelas con alas de fulgor,
rozas los límites de la locura,
libas el misterioso bálsamo de
los árboles que el aire esparce.
.
Al igual que los pájaros
libre naciste entre todos,
y por consecuencia del destino,
libre has de morir.
.
-----------------------------------------
.
La dama de la fuente
.
Mientras despreocupada peina su pelo,
la joven y hermosa dama de la fuente,
observa su figura en el reflejo del agua
y llama al amor con flores de loto.
.
Suavemente desparrama su beldad
en ese tupido jardín del tiempo.
Camina con inocencia de princesa
cuando despoja el vestido de su cuerpo.
.
Esa frondosa Perséfone trae primavera
a mis ojos, y tranquilidad a mis locuras.
Las horas que me faltan en los días,
a ella le sobran en sus sueños...
.
El espejo verde de naturaleza,
se convierte en mi lugar onírico,
como si alguien lo hubiera hecho para mi;
como recién sacado de mi fantasía.
.
*Ambos pertenecen al poemario En algún lugar (Ed. de autor, 2004)
.
----------------------------
Marcelo Goñi (1979, Concepción del Uruguay)
Poeta meticuloso y fotógrafo excepcional. Estudió Locución en su ciudad natal y se recibió en 2003. Luego de radicarse en Buenos Aires ese mismo año; se egresó como Fotógrafo Profesional en el Instituto Superior de Arte Fotográfico (ISAF) en 2009. Tiene editado el poemario En algún lugar (Ed. de autor, 2004). Hoy día, entre foto y foto, se encuentra en el armado de su segundo poemario, Tormentario (una suerte de poemario-musical-fotográfico), que dios quiera verá la luz en los próximos meses.